El Gobierno de Panamá lanzó la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas, una iniciativa de Estado que integra la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y la Estrategia de Microelectrónica y Semiconductores. La visión declarada es convertir al país en un «hub confiable de innovación en IA» de América Latina, aprovechando su conectividad, su estabilidad y su posición geoestratégica.
La estrategia de IA, aprobada por el Gabinete en agosto mediante la resolución 89-26, organiza 53 acciones en seis pilares: infraestructura digital, formación de talento, datos y ciberseguridad, gobernanza y ética, atracción de inversiones y aplicación sectorial. Incluye instituciones nuevas como el Instituto Nacional de IA Aplicada y el Instituto Nacional de Ciberseguridad, y un Observatorio de Riesgos de IA a cargo de la Senacyt.
El presidente Mulino anunció 10.000 becas en alianza con Google, el BID y la Universidad Tecnológica de Panamá para formación en IA, datos, nube y ciberseguridad, y confirmó una inversión de 105 millones de dólares para la estrategia de semiconductores. Panamá se incorporó además a Pax Silica, la alianza liderada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de chips e IA.
Sobre la mesa queda el reto de que la transformación llegue más allá de la capital: el reconocimiento de la dependencia de la educación superior, la conectividad de calidad y la inclusión territorial se señala, dentro del propio sector, como la prueba de fuego de la agenda.



