La historia de «Coyote vs. Acme» suena a película: Warner Bros. terminó la mezcla de acción real y animación de los Looney Tunes y decidió archivarla como una rebaja fiscal de 30 millones de dólares. La decisión indignó a la comunidad creativa y, tras la presión, el estudio permitió que el equipo la ofreciera a otros distribuidores.
Ketchup Entertainment la rescató y la cinta despegó: debutó en tercer lugar con 11,3 millones de dólares y supera los 38 millones en Estados Unidos, con excelentes críticas y notas de audiencia. Su caída del 27 por ciento en su segunda semana apunta a una vida comercial larga.
El caso se convirtió en un símbolo de la distancia entre el valor artístico y la lógica contable de los estudios, y en una de las historias favoritas del verano para la industria: a veces, la película descartada por los números es la que mejor conecta con quien paga la entrada.
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Fuente: Variety ↗



